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Doctrinas Fundamentales
Posted On 08/05/2008 16:35:48 by SendasdePaz

           Propuesta Tema:Manual de Doctrina BíblicaPara Nuevos Creyentes En Esto CreemosPor:  María de los A. Serrano Torres           &nb sp;     ÍNDICE DOCTRINAS BIBLICAS FUNDAMENTALES Visión de la Iglesia Local (Crearla)PropósitoMembresía I. Iglesia II. Doctrinas FundamentalesA. Biblia-Las Sagradas EscriturasB. Dios 1. El Padre 2. Jesucristo3. El Espíritu SantoC. La Iglesia Universal e Iglesia LocalD. La SalvaciónE. La SanidadF. La OraciónG. El Bautismo del Espíritu Santo y Bautismo en las AguasH. La SantidadI. Cielo e InfiernoJ.  ÁngelesK. Demonios III. Eventos del Porvenir1. El Arrebatamiento2. La Segunda Venida3. El Milenio4. Estado Futuro IV. OrdenanzasA. Bautismo en AguaB. Santa Cena V. Ceremonias:A. Solemnización del MatrimonioB. Presentación de NiñosC. Sepelios   DOCTRINAS BIBLICAS Y FUNDAMENTALESDE LA IGLESIA CASA DE DIOS PUERTA DEL CIELO  VISION IGLESIA 

Visión de la Iglesia Local…

 PROPOSITO 

Nuestro propósito es dar a conocer a los miembros de la Iglesia y a los nuevos creyentes, las Doctrinas Fundamentales de la Fe Cristiana y fomentar su desarrollo tal y como la Biblia nos insta a hacerlo.  (Mt.28:19,20;Mr.16:15; 2ª Tim.2: 1-2; 2ª Tim.2: 15).

 

Desde el día de Pentecostés, los Apóstoles enseñaron las Doctrinas del Evangelio a creyentes y a no creyentes (Hch.2:40;4:2).  Los cristianos que obedecen las instrucciones de Jesús, y siguen tales ejemplos de proclamación y el estudio fiel de la Biblia, gozarán de:

 

1. Una dirección acertada para su fe, conducta y servicio a Dios (2ª Tim.3:16,17).

2. La continua presencia de Jesucristo, quien confirma la Palabra con las señales prometidas (Mt.28:20; Mr.16:20; Hch.2:43).

3. El amor de Cristo (Jn.14:15,21,23;15:10).

4. Verdadera libertad espiritual (Jn.8:31-36;Rom.8:1-2).

 MEMBRESIA 

La membresía de nuestra Iglesia, estará compuesta por los creyentes bautizados y comprometidos con nuestra Iglesia y con nuestro Señor Jesucristo, así serán registrados en el Libro de Miembros de la Iglesia.

 

Los nuevos creyentes que deseen pertenecer a nuestra Iglesia, pasarán por discipulado, bautismo en agua y luego de un periodo, (provisto por los Pastores), pasaran hacer parte de la Iglesia. 

 

Se espera un buen testimonio, modificación de conductas de los nuevos creyentes y que utilicen para la obra y la gloria de Dios los dones y talentos que Dios le ha dado, para beneficio de la obra del Señor.  Es nuestro mayor deseo, que le ayudemos a caminar en la fe, sirviendo a nuestro Señor Jesucristo de todo corazón y así que se haga parte de nuestra familia, la familia de Cristo, pues somos un solo cuerpo.

            I.            &nb sp;      Iglesia Creemos que el hombre fue creado bueno y justo, porque Dios dijo: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza. Mas el hombre, por transgresión voluntaria cayo; y por lo tanto, se acarreo no solo la muerte física, sino también la muerte espiritual, que es separación de Dios (Gen. 1:26, 27; 2:17, 3:6; Rom. 5:12-19). Creemos que el hombre no se puede salvar por si mismo y que solo por medio de Jesucristo puede ser salvo. (Hechos 4:12) Cuando este hombre, acepta a Jesucristo, se reconcilia con él, entonces pasa a ser parte del Cuerpo de Cristo, la Iglesia.   

Los creyentes en Jesucristo que viven en la misma comunidad y que tienen afinidad doctrinal, se unen para formar y constituir una Iglesia Local (Mt.18:17,20; Hch.8:1; 9:31).

 

Sus objetivos como Iglesia Local son:

1. El culto y adoración a Dios en Espíritu y verdad (Jn.4:23,24; Sal.117; Col.3:16).

Creemos en la música como:
a. La música es una expresión de adoración y alabanza a Aquel que amamos. Nace de la inspiración, y en ella se funden dos elementos importantes, el espíritu humano y el Espíritu Santo dentro del espíritu, para elevarnos y colocarnos delante del trono de Dios (Apocalipsis 14:3).
b. Es el medio de trasmitir el estado anímico de nuestro espíritu en su comunión y relación con Dios, y expresar un mensaje testimonial de nuestro ser.c.  Tomamos como ejemplo al salmista David, el cual entonaba y escribía cantos espirituales.

2. El crecimiento y edificación de sus miembros en:

a. Conocimiento espiritual (2ª Ped.3: 18; 2ª Tim.3:14-17).

b. Santidad y Moral (Sal.119:9; 2ª Cor.7:1).

c. Amor a Dios y al prójimo (Jn.13:34).

3. La Predicación del Evangelio en todo lugar (Mr.16:15; Hch.1:8). A través de:

a. El testimonio vivencial de sus miembros (vida consagrada y fiel).

b. La proclamación de la Palabra de Dios.

Estos tres objetivos son los ideales más altos a los que debe aspirar todo creyente. Si el cristiano se esfuerza en cumplirlos tendrá un carácter noble y espiritual, que traerá honra y gloria a Dios y será instrumento usado por el Señor para salvación de otros.

 II. Doctrinas Fundamentales y las Sagradas Escrituras A. La Biblia

La Iglesia fundamenta su fe, conducta y doctrina, en los 66 libros (39 del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo Testamento) que componen la Santa Biblia.

 

Admitimos sólo el canon hebreo de la Biblia, el mismo que conoció Jesús en sus días en la carne, más los escritos de los Apóstoles, conocidos como las Escrituras griegas del Nuevo Testamento. Rechazamos como inspiradas las escrituras apócrifas y deuterocanónicas, que fueron añadidas por el Concilio de Trento en el siglo XVI, y que no fueron usadas ni citadas por el Maestro Bendito, ni por los Apóstoles.

 

1. Inspiración Plenaria y Verbal

Creemos que el Espíritu Santo dirigió e inspiró a los escritores de la Biblia, en la selección de las palabras usadas al escribir, tal y como aparecen en los documentos originales. La personalidad del autor humano fue respetada siendo preservado su estilo y vocabulario sin intromisión de errores.

Entendemos asimismo que la inspiración verbal se extiende a la totalidad de la Biblia, de manera que ésta es, en todas sus partes, infalible en cuanto a la verdad de Dios revelada (2ªTim.3:16;Sal.119:160).

 

2. Inerrancia. ( Cualidad de estar exento de error)

En cuanto a que la Biblia es inspirada por Dios y de origen Divino, el Espíritu Santo guió a los escritores sagrados, para que éstos no cometieran ningún error en su labor. Creemos que Dios preservó de errores a aquéllos que por inspiración divina, acometieron la tarea de reflejar por escrito las revelaciones que Él ha dado a lo largo de la historia de la humanidad. Añadir o quitar de la Biblia es quebrantar la misma Palabra (Ap.22:18,19).

 

3. Revelación Divina.

Revelación es la influencia directa de Dios, para comunicar su Verdad y Propósitos al hombre, dándole a conocer lo que de otro modo éste no podría saber.

Creemos que la Biblia es Palabra de Dios para el hombre. En ella, Dios nos revela su carácter y sus planes. Como creyentes, basamos nuestra fe y conducta en lo que Dios ha revelado en su Palabra, teniendo presente que sin ser su contenido exhaustivo, si es verdadero y suficiente para la salvación del hombre (Is.8:20).

 

4. Autoridad.

La Biblia misma asume ser un mensaje dado directamente por Dios a los hombres. Tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento, se halla implícito el reclamo a una autoridad superior. En el Antiguo Testamento, expresiones como: "Vino a mí palabra del Señor", se repiten hasta dos mil veces (Jer.25:3; Is.38:4; Ez.1:3). Las afirmaciones de Jesús, y las de los propios Apóstoles dan a las Escrituras el rango de Palabra de Dios (Mt.4:4;5:17,18;9:3-9; Mr.7:6-10; Lc.7:26,27; Jn.5:39; Jn.17:17. Jn.20:30,31; 2ª Ped.1:19-21).

 

La autoridad de las Escrituras es un asunto clave para la Iglesia. Aquellos que confiesan su fe en Jesucristo son llamados a mostrar su condición de discípulos a través de la obediencia humilde y fiel a la Palabra escrita de Dios.

 

La Biblia es un milagro del cuidado de Dios. El Espíritu Santo obró desde el momento en que se escribieron los primeros manuscritos. Esto se conoce como inspiración. Él nos ha preservado el texto. Las Escrituras nos declaran que a quien lee, estudia y oye su Palabra le es dada la iluminación del Espíritu Santo, para arrojar luz sobre la verdad, aplicándola para su vida (1ªCor.2:9-16).

 B. Dios

Dios es el ser increado, personal, eterno y espiritual. Ama a la humanidad como un Buen Padre ama a sus hijos, pero repudia el pecado con santo desagrado. Por su misericordia y por su gracia, ha creado todas las cosas, visibles e invisibles, mediante su eterna Palabra. Él es el Dios de Israel para todos los pueblos de la Tierra. Dado que Dios es Persona, y no cosa, Sujeto y no objeto, nos conoce, nos ama y nos quiere guiar como a hijos (Deut.33:27;Sal.90:2; Gen.1:1; Ap.4:11;Col.1:15-17).

 

La existencia del único Dios verdadero está claramente definida en las Sagradas Escrituras, las cuales revelan que subsiste en las tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo (Mt.28:19; 2ªCor.13:14; Mt.3:16,17; 1ªCor.12:4-6; 1ªPed.1:2).

 1. El Padre es Dios (1º. Cro.29:10; Rom.1:7; 1ªCor.1:3; Col.1:2; Gál.1:4).

2. El Hijo es Dios (Jn.1:1; 1:14; Is.9:6; Jn.20:28; Rom.9:5; Tit.2:13).

3. El Espíritu Santo es Dios (Hch.5:3,4; Mrc.3:28-30; 1ªCor.3:16; 6:19).

 

La Biblia no usa el término Trinidad. Este surge de nuestro vocabulario para indicar el concepto de "tres elementos en uno" lo que vemos en el proceso de la revelación progresiva al estudiar la Biblia. Esta revelación se nos presenta en cuatro pasos importantes:

 

1. El hombre necesita reconocer la existencia divina (Rom.1:19,20).

2. El hombre necesita saber que Dios es Uno. Tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo la enseñanza queda clara: " Escucha, Israel: Adonai nuestro Dios, uno es".Deut.6:4.

3. El hombre necesita conocer los atributos y el carácter de Dios , tal y como lo revela la Biblia (Ex.34:6).

4. El hombre necesita saber la esencia, es decir, la composición de nuestro Dios. " Tres personas inconfundibles en una unidad de esencia " (Mt.3:16,17;Rom.8:9).

 

Dios es Uno, único, incomparable, incontrastable e inimaginable. Los hombres podemos formarnos nuestra propia idea de Dios, pero ésta nunca será mayor que el tamaño de nuestra cabeza. De ahí que nos quedemos con lo revelado en las Sagradas Escrituras (Is.43:10; 44:6; Deut.6:4).

 

La creencia de que existe un ser divino mucho más grande que el hombre, ha sido común en todas las culturas y civilizaciones. Esto se debe, en parte, al hecho de que el hombre razona, que tiene que existir una explicación para nuestro mundo y para la experiencia humana y que sólo un ser superior al hombre serviría para poder explicarlo.

 

La Biblia no intenta demostrar la existencia de Dios. La auto-revelación de Dios en Su Palabra comporta obviamente la existencia del que en ella se revela. La Biblia no comienza con una exposición teórica, sino con un hecho, una actividad de Dios: " En el principio creó Dios los cielo y la tierra" Gn.1:1.

 

1. El Padre.

En la revelación concerniente a la paternidad de Dios pueden observarse cuatro aspectos diferentes:

Dios como Padre en la Creación (Ef.3:14;Sant.1:17).

Dios como el Padre por relación íntima (Ex.4:22;Sal.103:13).

Dios como Padre de Jesucristo (Jn.1:14;Ef.1:3;Jn.3:16;Mt.8:29).

Dios como Padre de todos los que creen en Jesucristo como Salvador y Señor (Jn.1:12;Gál.3:26;Ef.2:19).

La seguridad del amor y el cuidado de nuestro Padre Celestial es un gran consuelo para los cristianos y un estímulo a la fe y la oración.

 2. Jesucristo.

a. Es el Unigénito Hijo de Dios. Hijo en un sentido en que nadie más puede serlo (1ª Jn.4: 9; 4:15).

b . Es Dios manifestado en carne (Dan.7:13; Jn.1:1; 1ª Tim.2: 5; 3:16; Col.1:16; Jn.20: 27,28).

c. Jesucristo es el único Salvador y Juez de los hombres (Mt.1:21; Hch.4:12; Jn.5:22,30; 8:16; 9:39; 1ª Jn.4:14).

d. Jesucristo es llamado "Dios ( Juan 1:1) y como Dios es adorado. El mismo verbo griego " Proskunéin" (hacer reverencia, dar obediencia a) que hallamos en 1ª Cor.14: 25 y Ap.7: 11, se encuentra respecto al Hijo en Mt.2:2,11.

e. Jesucristo compartía la gloria del Padre Bendito, antes de que el mundo fuese (Jn.17:5 y Heb.1:3).

f. Jesucristo es la misma imagen de la substancia de Dios (Heb.1:3).

g. Jesucristo es el agente por quien el mundo fue hecho (Heb.1:2).

h. Jesucristo fue enviado por el Padre, cuando el tiempo fue cumplido. Y ello por causa del amor de Dios, con el propósito de salvar al mundo (1ª Jn.4:14, Jn.3:16, Gál.4:4).

i. Jesucristo fue engendrado sobrenaturalmente (Mt.1:18; Lc.1:26-35; Mt.1:20).

j. Jesucristo dio su vida por nosotros (Rm.5:6; 2ª Cor.5:19, Ef.2:16).

k. Jesucristo resucitó de entre los muertos (Hch.2:32-36; Mt.16:21; 20:19; Mr.8:31; 9:31; 1ª Cor. 15:3,4).

l. Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres, por cuanto sólo Jesucristo es Dios y hombre. Sus dos naturalezas, humana y divina, son en Cristo Jesús indivisibles, una sola persona, dos naturalezas distintas - unión hipostática - (Jn.1:14; Rm.1:3,4; 8:3; Gál.4: 4; Jn.14: 13; Filp.2:1-11).

m. Sólo Dios puede perdonar pecados, y lo hace por medio de Cristo Jesús, sin intervención de ningún hombre (Hch.8:22; Mt.6:12; Ef.3:12,14).

 

3. El Espíritu Santo.

a. El Espíritu Santo, es Dios mismo, manifestándose a los hombres. Es persona y no una mera fuerza abstracta e impersonal (Jn.14;16,17,26; Hch.5:3,4,9; Mt.12:31; Ef.4: 30).

b. El ministerio del Espíritu Santo consiste en revelar a Jesucristo como el Salvador, santificar y consolar al cristiano, fortaleciendo y guiando a la Iglesia mediante la Unción Divina, así como el repartimiento de dones, ministerios y operaciones (Jn.16:8-11; Hch.1:8; 13:2; 1ª Cor.6:19; 12:1-31, Ef.4:1-16).

c. La Personalidad del Espíritu Santo y su Obra:

El Espíritu Santo enseña y recuerda (Jn.14:26).

Da testimonio (Jn15:26).

Guía a la verdad (Jn.16:13).

Glorifica a Jesucristo (Jn.16:14).

Intercede (Rom.8:27).

Dirige la proclamación del Evangelio (Hch.16:6).

Toma decisiones en el seno de la comunidad cristiana (Hch.15:28).

Bautiza en el cuerpo de Cristo (Rom.12:13).

Nombra pastores (Hch.20: 28).

d. El Espíritu Santo, es el mismo Dios que habló en el Antiguo Testamento (Hch.28:25,26; Is.6:8,9; Heb.3:7-11; Sal.95:7-11; 2ª Cor.3:17).

e. El Espíritu Santo es el Consolador, el ayudador el "paracletos" (Jn14:16).

 C. Iglesia

La Iglesia de Jesucristo está compuesta por aquéllos que habiendo sido redimidos por la sangre de Cristo (Ef.1:7), son separados del mundo (2ª Cor.6: 16-18) al aceptar y creer en el Evangelio (Jn.20:31), para vivir según los preceptos cristianos (Tit. 2:11-14).

 

1. La Iglesia Universal. (Entrada trascendente)

Es la formada por creyentes que habiendo experimentado la regeneración por el nuevo nacimiento, se someten a la Palabra de Dios (Jn.3)

 

Naturaleza espiritual de la Iglesia:

Los símbolos usados en la Biblia para representar a la Iglesia, muestran su naturaleza espiritual.

 

1. La Iglesia como Cuerpo de Jesucristo (Ef.1:23), donde Cristo es la Cabeza (Ef.1: 22,23; Ef.5:23 ) y donde los creyentes son los miembros del Cuerpo (1ªCor.12:12-27).

Este símbolo resalta: a. La relación espiritual que existe entre Cristo y el creyente; b. La relación espiritual que existe entre un creyente y otro. También manifiesta que la autoridad espiritual de la Iglesia, reside en Cristo, y no en personas que pretendan hacer de cabeza e intermediarios de la Iglesia en la tierra. Esto, no contradice la enseñanza bíblica de que el Espíritu Santo levanta ministerios para el crecimiento y la edificación de la Iglesia, tal y como se desprende de Ef.4: 11-16. 

2. La Iglesia como Edificio o Templo (1ª Cor.3: 9,16), de la cual:

a. Cristo es el Fundamento y la "Piedra Principal" del ángulo (1ªPed.2: 6,7).

b. Los apóstoles y profetas son parte del fundamento juntamente con Cristo. (Ef.2: 20).

c. Los creyentes son "piedras vivas" del templo espiritual, que es la Iglesia (1ªPed.2: 5).

Este símbolo establece: 1.Que Cristo es la Roca donde se fundamenta la Iglesia;2.Que es un error enseñar que la Iglesia está fundada sobre Pedro, puesto que Pedro era sólo uno de los apóstoles, y como tal, no era más que una parte del fundamento, al igual que los demás apóstoles (Ef.2:20); 3. Que Dios mora en la Iglesia (Templo Espiritual) para guiarla y bendecirla (Ef.2:21,22; Mt.18:19,20). 

3. La Iglesia como parte integral de la Vid Verdadera (Jn.15:1,2), donde:

a. Los creyentes participan y se nutren de la vida espiritual de Cristo, así como el pámpano recibe savia del tronco de la vid (2ª Ped.1:4).

b. El creyente, como pámpano, debe llevar fruto (Jn.15:16).

c. Dios el Labrador, limpiará a todo creyente que lleva fruto, para que lleve más fruto (Heb.12:5-7).

Este símbolo nos enseña: 1. El creyente es partícipe de la naturaleza divina, la cual aporta: fe, gracia, amor y valor; 2.Todos los creyentes deben esforzarse por traer personas a los pies de Jesús; 3. Dios, cual padre de familia, disciplina a sus hijos, a fin de encaminarlos en santidad y en servicio fructífero. La condición para ser parte de la Iglesia Universal de Jesucristo:

La condición primordial es la regeneración (Jn.3:3-5).

 

1. Un verdadero arrepentimiento (Hch.2:38;Mt.9:13). Este arrepentimiento consiste en la confesión de los pecados a Dios (1ªJn.1:9), y en abandonarlos (Jn.5:15;8:11; Prov.28:13).

 

2. Fe en Jesucristo y en los méritos de su sangre que limpia de todo pecado. (Jn.3:16,36; 14:6; Hch.16:31; Ef.1:7; 1ª Jn.1:7,9).

 

3. Confesión pública de fe en Jesús (Rom.10: 9,10; Mc.8:38).

 La misión de la Iglesia en el mundo: 

1. Predicar el Evangelio a toda criatura (Mt.28:19,20;1ª Ped.2: 9,10).

2. Ser luz, punto de referencia, de santidad y justicia para el mundo (Ef.5:25; Mt.5:13-16).

3. Incentivar las buenas obras (Tit.2:14; Gál.6:10; Mt.5:16,44).

 El Mantenimiento económico de la labor de la Iglesia en el mundo: 

No se necesita dinero para comprar la salvación de las personas, ni para pagar a Dios por las bendiciones espirituales que de Él provienen (Is.55:1,2; Mt.10:8). Se precisa sufragar los gastos que ocasionan el ministerio y labor de la Iglesia en su extensión por toda la Tierra. El mantenimiento económico de la Iglesia es provisto por los miembros que la componen, ya que, como es lógico y natural, son los miembros los que mayor interés tienen en que la Iglesia cumpla su misión en el mundo (1ª Ped.2: 9,10). La porción básica que se debe consagrar a la obra de Dios de parte de cada creyente, es la décima de sus ingresos. La consagración del diezmo para el servicio de Dios en la Tierra, ha sido practicada por los fieles siervos de Dios en los tres períodos principales abarcados por la historia bíblica:

El período de los patriarcas.

El período de la ley de Moisés.

El período de la Iglesia apostólica.

 

1. Siglos antes de que Moisés recibiera la Ley, los patriarcas como Abraham, entregaban diezmos a Dios (Génesis 14:18-20; Hebreos 7:4; Génesis 28:22).

 

2. Esta misma práctica se encuentra establecida por la Torá en el culto de Israel (Levítico 27:30-34). Era de tal importancia, que Dios pronunció bendición por su fiel cumplimiento y maldiciones por faltar a ella (Malaquías 3:8-10).

 3. Al apóstol Pablo, el estricto cumplimiento de la ley de diezmos practicado por Israel, le sirve como ilustración para enseñar, la manera de sostener la obra de Dios, a los creyentes de la Iglesia (Números.18: 21 y 1ª Corintios 9:13-14). La Iglesia incipiente empleaba el mismo método practicado para sostener el culto judaico que para sostener su culto y ministerio. Nótense las palabras del versículo 14: "Así también ordenó el Señor." 

4. Es de gran importancia considerar la diferencia entre el sistema de dar diezmos practicado por Israel y el practicado por la Iglesia cristiana. Israel lo hacía por obediencia a la Ley, mientras que los creyentes en Jesucristo, lo hacen por el impulso de la gracia de Dios en el corazón (2ª Corintios 9:7-8). La ley de recompensa que rige esta época de la gracia, es la que se halla en 2ª Corintios 9:6. En cuanto a las ofrendas, su voluntariedad a lo expuesto, no excluyen que esta muestra de gratitud sea una realidad en la vida del creyente.

 

5. El capítulo 8 de 2ª Corintios trata de la libertad. Es más, el versículo 2 enseña que cuando la ofrenda se da en medio de tribulación y pobreza, lejos de quitar valor a la ofrenda, estas circunstancias la hacen más rica a la vista de Dios. El versículo 7 muestra que sería incorrecto que un creyente que anhela los dones y las virtudes del Espíritu Santo, quedará indiferente al desarrollo de esta virtud de la libertad. Véase también Mateo 23:23. En los versículos 13 y 14, el uso de la palabra "igualdad", indica un sistema de dar que será proporcionalmente idéntico para todos los que participen. El sistema de dar "diezmos" y ofrendas, cumple perfectamente este requisito.

 

2. La Iglesia Local. ( Entrada concreta)

Como pámpanos de una misma cepa, como piedras vivas de un mismo edificio, como miembros de un mismo cuerpo, los cristianos han de vivir comunitariamente su nueva vida, para poder formar lo que denominamos: Una Iglesia Local.

 

Ser miembro de una Iglesia Local implica, tanto privilegios como responsabilidades, que se extienden a toda la familia eclesial. La Iglesia Local es una congregación de discípulos de Cristo, unidos en la creencia de lo que Él ha dicho, comprometidos a hacer lo que Él ha mandado y esperanzados en su pronto regreso. La relación familiar en la Iglesia Local se manifiesta: en la congregación mutua, comunión, oración, servicio, observancia de las ordenanzas del Señor, donación generosa y afán misionero y evangelizador colectivo (1ªCor.16:2; 2ªCor.8 y 9). La Iglesia Local es el lugar donde deben ser encaminadas las personas ganadas para Cristo, y donde, mediante el ministerio de la Palabra, son formadas y edificadas en la fe y en el reconocimiento de Cristo (Ef.4:11-14; 2ª Ped.3:18; Jud.20 ).

 

Es, en suma, donde la gracia de Dios manifestada para salvación, nos enseña a renunciar a la impiedad y a los deseos mundanos, viviendo en este mundo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

Las Iglesias Locales tienen la responsabilidad de:

 

1. Conservarse espiritualmente vivas, no por una mera ortodoxia o por un exacto cumplimiento de sus estatutos, sino, sobre todo, por un constante espíritu de humildad, arrepentimiento y reforma, siempre bajo la Palabra de Dios. Para ello se requiere tanto la predicación fiel, sistemática y expositiva de "todo el consejo de Dios" (Hech.20:27), como también un conocimiento personal y experimental de Jesucristo por parte de cada uno de sus miembros.

 

2. Reconocer y desarrollar los dones que Dios imparte a su pueblo (Rom.12:6-8; 1ªCor.12).

   D. La Salvación

El eterno amor de Dios por sus criaturas caídas es tan grande, que siempre se ha propuesto rescatarlas o salvarlas. El hombre dejó de vivir como un hijo de Dios, pero el Señor nunca dejó de ser Padre, por cuanto Dios no puede dejar de ser lo que por naturaleza divina es. Esta salvación fue provista cuando el Verbo, que es Dios, se hizo carne, vino como hombre, y murió por los pecados de todos. Jesús murió como sacrificio expiatorio por los pecados de todo el mundo. Derrotando a las fuerzas del pecado y de la muerte, mediante su gloriosa resurrección (2ª Cor.5:14; s.55: 1;Hch.13:38,39; Ef.2:8,9;1ªTim.1:15;Lc.2:10,11; Hch.20:24 y Rom.1:16). Dándonos:

 

a. Libertad de las fuerzas del mal (fuente de pecado).

b. Libertad de la ley como sistema de mérito propio de salvación.

c. Libertad del temor a la muerte.

 

1. La Salvación como Obra de Dios a favor del hombre incluye:

a. La Justificación (Rom.5:14-18).

b. La Regeneración (Jn.3:3-5).

d. La Santificación (1ª Cor.1:2). 

 

2. La disposición del hombre para recibir la Salvación de Dios incluye:

a. Arrepentimiento (Mr.1:15).b. Fe (Mr.1:15;Heb.11:6; Ef.2:8).

c. Obediencia (Heb.5:9).

 

3. La Salvación del hombre:

La salvación del hombre es una transformación espiritual milagrosa (Jn.3:3-5; 2ªCor.5:17; Ef.4:22-24), por:

a. La fe en la Palabra de Dios (Jn.1:11-13; 1ª Ped.1:23).

b. La fe en Jesucristo (1ª Ped.1:18,19):

c. El arrepentimiento del pecado (Hch.2: 38).

 

4. Dios ofrece la Salvación al hombre, sólo a través de Jesucristo:

a. Jesucristo como único Salvador (Hch.4 :10;16:30,31).

b. Jesucristo como único Camino (Jn.14:6).

c. Jesucristo como único Mediador (1ª Tim.2:5).

 

5. No hay Salvación a través de intermediarios:

a. Nadie se salva por las obras (Rom.3:20-22; Ef.2:9; Tit.3 4-5).

b. Ni por los ídolos, ni las imágenes (Ex.20:4,5; Is.44: 9-18).

 

6. El libre albedrío y la Soberanía divina en la Salvación:

Tanto la soberanía de Dios, como la genuina responsabilidad moral del hombre en la salvación, deben ser tenidas en cuenta.

a. La Biblia declara que el hombre posee libre albedrío en cuanto a la salvación; ya que:

1. La salvación es ofrecida universalmente a todo el mundo (Jn.3:16). La experimentan aquéllos que creen y confiesan a Cristo como Señor y Salvador de su vida (Rom.10:9; Hch.2: 38,39).

2. Aunque la salvación de Dios es inalterable en cuanto a su naturaleza, el derecho a la salvación del hombre puede perderse o abandonarse si no se persevera en santidad y obediencia (Rom.11:22; 1ª Cor.9: 23-27; 1ª Cor.10:1-13; Flp.2:12-16; Col.1:21-23; 1ªTim.6: 912; Heb.2:1-3; Stg.5:19,20; 2ª Ped.3:17).

 

b. Necesidad de perseverar (Mt.24:13; Mr.13:13; Ap.2:10).

 E. La Sanidad Divina

1. La sanidad divina es prometida en las Sagradas Escrituras (Mr.16:18; Stg.5:14-15; Rom.8:32; Sal.103:3).

2. La sanidad divina es privilegio de todo creyente, ya que se ha provisto la expiación del pecado por medio del sacrificio de Jesucristo. (Is.53:4,5;1ªPed.2: 24).

3. Cristo sanaba a los que a El acudían (Mt.8:16; Hch.10:38).

4. Dios es nuestro Sanador (Ex.15:26).

5. Los dones de sanidades son impartidos por el Espíritu Santo a los creyentes (1ª Cor.12: 9).

6. La sanidad divina confirma el amor y poder de Dios (Lc.5:23,24; 1ª Co.2:4; Mt.9.36).

7. Reconocemos que no tenemos todas las respuestas al hecho de que algunas personas no sean sanadas. Pero sabemos y experimentamos la verdad bíblica de que es propio de Dios, sanar. El encargo a la Iglesia no es sólo el ministerio de la reconciliación, sino el de la sanidad.

 F. La Oración

Orar a Dios es un privilegio y deber de todo creyente (1ª Tim.2: 8; Lc.18:1).

 

1. La oración es el acercamiento a Dios en comunión espiritual(Heb.10: 19-22; 4:16):

a. Para adorarle y alabarle por sus incontables bondades (Sal.103:1-3;Flp.4:16).

b. Para recibir su Voluntad y Dirección sobre nuestra vida.

c. Para pedir a Dios por nuestra necesidad (1ª Jn.5:14; Jn.15:7; Mt.7: 7).

d. Para interceder (Ef.3:14-17;1º Sam.12:23).

 

2. La oración se hace a Dios:

a. En el Nombre de Jesucristo ( Jn.14:13,14).

b. En el poder del Espíritu Santo (Ef.6:18; 1ª Cor.14: 15; Rom.8: 26).

c. Con el entendimiento (1ª Cor.14:15).

 

La Biblia también se refiere a la oración eficaz, y cuando lo hace, habla de orar en el Espíritu (Ef.6:18; Judas 20).

 G. El Bautismo en el Espíritu Santo y Bautismo en Agua La ordenanza del bautismo por inmersión se establece en las Escrituras. Todos los que se arrepienten y creen en Cristo como Salvador y Señor tienen que ser bautizados. De esta manera se da un testimonio al mundo de que la persona ha muerto con Cristo y que juntamente con El se ha levantado a nueva vida (Mat. 28:19; Mar. 16:16; Hechos 10:47, 48; Rom. 6:4).  

1. El bautismo en el Espíritu Santo, fue y es una experiencia para toda persona que se convierte al Señor (Hch.2:38,39; Mt.3:11).

 

2. El bautismo en el Espíritu Santo, es una experiencia distinta a la conversión o nuevo nacimiento (Hch. 2:1-4).

 

3. Todo creyente en Jesucristo debe buscar con fe la experiencia del bautismo en el Espíritu (Hch.1:5; Lc.24:49; Hch.2:4-5).

 

4. El bautismo en el Espíritu Santo se identifica por la señal inicial de hablar en lenguas extrañas. "Glosolalia" (Hch.2:4; 10:44-46; Mr.16:17; Hch.11:14-17;19:6).

a. Las lenguas son para la edificación personal (1ª Cor.14:4).

b. Es un idioma sobrenatural (Mr.16:17).

c. Puede ser un idioma humano o angelical (1ª Cor.13:1; Hch.2: 8-12).

5. El bautismo en el Espíritu nos da poder para ser fieles testigos del Señor (Hch.1:8; 4:31).

 

6. Creemos en un derramamiento especial del Espíritu Santo en los últimos días. En Pentecostés, comenzó el cumplimiento de la profecía de Joel 2:28-32.

 

7. El bautismo del Espíritu Santo es llamado:

a. La Promesa del Padre (Lc. 24:49; Hch.1:4).

b. La Promesa (Hch.2:39).

c. La Promesa del Espíritu Santo (Hch. 2:33).

d. El Espíritu Santo de la Promesa (Ef.1:13).

 

8.El bautismo del Espíritu Santo es una iluminación para comprender las verdades espirituales (Hch. 2:12; 2:16; Joel. 2:28-32). Creemos en el bautismo del Espíritu Santo y que este debe ser buscado por todo creyente. El Bautismo en el Espíritu Santo es distinto de y subsecuente a la experiencia del nuevo nacimiento (Hechos 8:12-17; 10:44-46; 11:14-16; 15:7-9), y trae la investidura de poder para dar testimonio vivo de Cristo (Lucas 24:49; Hechos 1:4, 8; 1 Cor. 12:1-31).

 

9.Es un don del Espíritu que no debe impedirse (1ª Cor.14:18,19).

 

10.Creemos en la vigencia de los dones espirituales, que contribuyen a la edificación de la Iglesia y extensión del Reino de Dios (1ª Cor.12).

 

11. Los dones se han de ejercer en amor, ya que el más excelente es el amor; considerando evitar cualquier anomalía en contra de la Palabra (1ªCor.13; 1ªCor.14: 32,33).

 H. La Santidad

El Señor Nuestro Dios es Santo y requiere que sus hijos sean también santos (1ª Ped.1:15,16; Heb.12 –14).

 

1. La santidad significa:

Limpieza de toda inmundicia (2º Cro.29:5,15).

Separación del pecado (1ª Tes.4:3; 2ª Cor.6:17).

Dedicación y consagración a Dios (Núm.8:17).

 

2. La santidad se alcanza:

a. Por fe en la Palabra de Dios (Jn.17:17; Ef.5: 26).

b. Por fe en la sangre de Jesucristo (Heb.10: 10,29; 1ª Jn.1:7).

c. Por la obra del Espíritu Santo en la vida del creyente (1ª Ped.1:2; Gál.5).

 

3. El tiempo en que se verifica la santidad:

a. Inmediata -al momento de recibir a Cristo - (1ª Cor.6: 10,11).

b. Progresiva, ya que el creyente está llamado a perfeccionar su vida en santidad y pureza (2ª Cor.7:1).

Estas evidencias nos hacen afirmar que la santificación, es una obra de la gracia de Dios (favor inmerecido), por la cual el hombre es renovado de acuerdo a la imagen y misma substancia de Dios (Cristo Jesús), a fin de que muera al pecado y viva a la justicia. La santificación es, por tanto, una obra continua que Dios lleva a cabo por el Espíritu Santo, por medio de la cual preserva al creyente del pecado, le restaura la imagen divina y le capacita para que viva en pureza (Gál.5:16; Rom.15:16;1ª Cor.1:30).

  I.  Cielo e InfiernoCielo

Escrituras hablan de los cielos (Gén. 1 y Hebreos 4:14) y hay, según parece, solamente tres (2da Cor. 12:2), el tercer cielo es la verdadera presencia de Dios.  Nuestro Señor se refirió al cielo como un lugar definitivo, o definido (Juan 14:1-3) al que sólo puede entrarse por medio de Cristo.

 

Algunas de las características del cielo son las siguientes:  Está habitado (Heb. 12:22-24), es un lugar de gran belleza (Apocalipsis 21:1-22:7), no habrá reproducción allí (Marcos 12:24), será un lugar santo (Apocalipsis 21:27) y serviremos y adoraremos a Dios Allí, con quien tendremos comunión (Apocalipsis 4 y 5), adquiriendo una nueva perspectiva sobre todas las cosas, contempladas bajo aquel prisma (Is. 66:24).

 Infierno

La palabra infierno no es muy específica, ya que tiene varios significados en comparación con las palabras bíblicas que ordinariamente traduce.  En el Antiguo Testamento la palabra infierno es traducción de la palabra hebrea sélo, que a veces significa la tumba y a veces el lugar de los que partieron en contraste con el estado de los vivientes.  Era considerado como un lugar de horror (Salmo 30:9) y (Núm. 16:33), de llanto (Is. 38:3) y de castigo (Job 24:19).

 

El castigo de los que no se salvaron no consiste en la aniquilación, ni tampoco en la posibilidad de que sean restaurados después de un tiempo de sufrimiento, es decir, la Biblia no da pie a una inmortalidad condicional (aniquilación final) ni al clásico universalismo (restauración tras un periodo de castigo).  La misma palabra que se emplea para el juicio eterno (Heb. 6:2) es la que se emplea para la vida eterna (Jn. 3:15) y para el Dios eterno (1ra Timoteo 1:17).  No hay vía de escape, para este tormento, es eterno, pues la vida con nuestro Señor también lo será.  El Infierno es un lugar de tormento, un lugar horrible, para todo el que rechazó la salvación que solo Cristo Jesús nos ofrece.

 J. Angeles (Ministradores) 

Los ángeles son criaturas, que poseen inteligencia, (1 Pedro 1:12), sentimientos (Lc. 2:13), y voluntad (Judas 6).  Son seres espirituales (Heb. 1:14), aunque no iguales a Dios.  No tienen el poder de reproducirse según su especie (Marcos 12:25), no mueren (Lucas 20:36) y siempre son designados con el género masculino (Gén. 18:1-2), (Zacarías 5:9).  Tienen alas y son innumerables.  (Is. 6:2 y Heb. 12:22)

 

Los Angeles estan organizados, Arcángel Miguel, (Judas 9), querubines, serafines.  El ministerio de los angeles parece realizarse en categorías, trabajan a favor de los herederos de la salvación. (Heb. 1:14)

 K. Demonios (Principados, Potestades) (Ángeles caídos, los que se revelaron contra Dios) III.             EVENTOS DEL PORVENIR

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