De la manera que Cristo os perdonó, asà también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestÃos de amor, que es el vÃnculo perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuiste llsmados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñandoos y exhortándoos unos a otros en toda sabidurÃa, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor Jesús dando gracias a Dios Padre por medio de él.(4) En la sangre de Cristo limpiamos nuestra conciencia. He.9.14 ¿Cuál más la sangre de Cristo, el cual mediante el EspÃritu eterno se ofreció a sà mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestra conciencia de obras muertas para que siváis al Dios vivo?1Jn.1.2 Lo que era desde el principio, lo que hemos oÃdo, lo que hemos contemplado, y palparon nuestra manos tocante al Verbo de vida,(porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oÃdo, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. 1P.3.18; Tit.2.11-14 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todo los hombres, esseñandonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, guardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sà mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y puridicar para sà un pueblo propio, celoso de buenas obras. (5) Tenemos que caminar y tener el ejemplo de Jesús, para nosotros ser ejemplos a otros. 1P.2.2-25 Pues para esto fuiste llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecÃan, no respondÃa con maldición, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuyas heridas fuisteis sanados. Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas. Somos ejemplos para otros 1Co.4.9-14 Los que vivimos y obedecemos a Cristo como él mando tenemos una creencia verdadera y tenemos la unción del Santo, porque tenemos la verdad, los que se mantienen firme en la palabra sin quitarle ni añadirle son los verdaderos seguidores de Cristo. Muchos niegan las verdades fundamentales del evangelio. 1Jn.2.18-29 Al caminar con Cristo, sabemos, que le conocemos sà guardamos sus mandamientos, porque el que guarda sus mandamientos esta en obediencia. !Jn.2.1-17 El amor del Padre esta en los que obedecen. 1Jn.2.15 (6) Tenemos que caminar en la luz. 1Jn.1.7 Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, la sangre de Jesucristo su Hijo nos lompia de todo pecado. (7) Tenemos que obedecer el mandato de Cristo. Jn.14.15 Si me amáis, guardad mis mandamientos. (8) Tenemos que ser sellados, Dios es la única autoridad para nosotros. 2Co.1.21,22 Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras de EspÃritu en nuestros corazones. Ef.1.13 En él también vosotros, habiendo oÃdo la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creÃdo en él, fuistes sellados con el EspÃritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de gloria. Tenemos que tener fruto del EspÃritu. Ga.5.22-26 Mas el fruto del EspÃritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bonda, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el EspÃritu, andemos también por el EspÃritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros. 1Jn.1.20 Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. El EspÃritu Santo el cual nos guarda y nos dirige hasta la venida de Cristo.(9) Cristo nos trajo entendimiento.1Jn.5.20 Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna.(10) Cristo nos enseña quien es la vida eterna. Jn.17.3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quie has enviado. (11) Tenemos que aceptar la enseñanza, que es la doctrina de Cristo. 2Jn.vs.8-11 Mirad por vosotros mismo, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo. Cualquiera que se exravÃa, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ese sà tiene al Padre y al Hijo. Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido! Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras. Continua en el proximo Estudio
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