Dios quiere que nosotros estemos atentos a la palbra, que seamos obediente a ella que la vivamos como Jesús nos la enseño. 1Jn.5.20 Jn. 17.completo. Dios siempre a querido el bienestar para nosotros y vivamos como esta escrita la palabra y que tengamos confianza en él. Un corazón contristo y humillado no lo despreciara Dios. Cuando Adán y Eva desobedecioen a Dios comiendo del árbol proivido Dios estuvo misericordia con ellos les hizo túnicas de pieles y los vistó. Ge.3.21 (1) ¿Cómo está el corazón del pecador? El corazón del pecador está negro porque esta en desobediencia, porque anda en deleites y pecados son almas muertas. Ef. 2.1; Ga.5.19-21 Ro.1.21-32 Y manifiestas son las obras se la carne, que son adulterio, fornicación inmundicia, lascivia, idolatrÃa, hechiceria enemistades, pleitos, celos, ira, contiendas, disensiones, herejÃas, envidias homicidios, borracheras, orgÃas y cosa semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antas, que los que practican tales cosas no heredaran el reino de Dios. Ro. 1.21-32 Pues habiendo conocido a Dios no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Continue leyendo en su Biblia. Los Vs. 26-32 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaro el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombre con hombres y recibiendo en si mismo la retribución debida a su extravio. Lv.18.22;20.13 Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendad, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios desleales, sin afecto natural implacables, sin misericordia; quines habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son digno de muerte, no solo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican. (2) ¿A dónde van las personas que no se arrepienten y son desobedientes a la palabra de Dios? Ap.21.8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios, y los hechiceros, los idolatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con guego y azufre, que es la muerte segunda. Ap.22.15 Mas los perros estarán fuera, hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatrs y todo aquel que ama y hace mentira. (3) ¿Cómo podemos librarnos de la condenación del infiern y de la muerte? Tememos que aceptar que somos pecadores. Tenemos que pedir perdón. Lc.11.4; Ro.5.11-13 Tenemos que considérarnos muertos al pecado. Que el pecado no reine en nuestro cuerpo. No presentar nuestros miembros al pecado como instrumento de iniquidad. Viviendo una vida trasformada. Col.3.1-17 Si, pues, habéis resicitado con Cristo, buscar las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosa de arriba no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Crist en Dios. Cando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. Haced morir, pues lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatrÃa; cosas por la cual la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivÃais en ellas. Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blssfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestidos del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, donde no hay griego ni judÃo, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo no libre, sino que Cristo es el todo, y en todo. VestÃos, pues, como escogidas de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, humildad, mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros. De la manera que Cristo os perdonó, asà también hacerlo vosotros. Continua en el proximo Estudio
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