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PEDAGOGIA CRISTIANA Y REALIDAD LATINOAMERICANA
Posted On 12/22/2007 08:32:08 by carelcorpe
PEDAGOGIA CRISTIANA Y REALIDAD LATINOAMERICANA

CARLOS ELEACYN CORTES PEREZ



Barranquilla, Colombia.









Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén (mateo 28:19-20)



Alguien dijo por allí una frase muy singular, nunca le creas a un religioso lo que dice, mírale como actúa, es una frase muy parecida a lo que dijo Jesús cuando dijo que oigamos las enseñanzas de los fariseos pero no su ejemplo y eso podemos verlo en la pedagogía.



La pedagogía se puede dividir en 2 partes en la educación y en el ejemplo, esas 2 son las bases hacia una buena pedagogía, en este ensayo vamos a exponer la realidad pedagógica latinoamericana y así buscar medios para beneficiar a los no conocedores del evangelio de cristo.






Empecemos analizando el problema educativo en el tercer mundo el 97% de los ministros cristianos carecen de educación teológica fundamentada `para servir a Dios es un gran desafió para la iglesia de cristo capacitar a dichos ministros, ya que además de carencias pedagógicas existe la imposibilidad de asistir a un instituto o seminario de teología para formarse sean muchas veces por los escasos recursos o por la no decisión de formarse, por muchos factores, entre ellos la pereza y por la herejía que existe en muchos sectores cristianos, de que el espíritu santo nos enseñara todo y no tenemos que capacitarnos. Y eso hace que la educación cristiana sea un lujo y no una necesidad para el pueblo de Dios y por eso se desarrollan muchas herejías dentro de las mismas comunidades cristianas



Existe una realidad muy latente en Latinoamérica la pedagogía que se esta usando en muchos casos es una pedagogía que se remonta al s XVI y no suple la capacidad de conocimiento para esta época. Recuerden que el cristianismo es algo actual, no es una religión o grupo que es establecido hace 1970 años es una fe que es actual a cada momento y como tal tiene que desarrollarse conforme a las exigencias de cada tiempo.






Muchas de estas causales hacen que nuestro subcontinente latinoamericano no llegue a un desarrollo completo, ya que el pueblo esta sumido en una ignorancia espiritual muy grande y muchos de ellos se dan cuenta de su necesidad espiritual, y recurren por la ignorancia a sectas y herejías que están llenas de gente inescrupulosa y oportunista y los engañan hundiendo mas y cada DIA a las personas en el error y la oscuridad llevando al continente latinoamericano en un hundimiento mas profundo DIA a DIA, e inclusive este hundimiento se puede catalogar en algo mas miserable para el hombre por encima de la pobreza y el hambre.






Por eso es supremamente urgente hacer una alerta un grito en el camino para que las personas hagan un pare una reflexión y se den cuenta que la única salvación para la ignorancia y miseria espiritual es JESUCRISTO, y un conocimiento claro acerca quien es el, recordemos que el hombre de hoy no es el del primer siglo la mentalidad moderna esta en un cambio profundo cada Dia, los inventos la ciencia cada Dia esta aumentando, los medio de comunicación diariamente esta bombardeándonos de información y esa información hace que la iglesia tiene que estar a la vanguardia con esos cambios y usar esos medios para capacitar y aunque muchos lo están haciendo se necesitan mas medios para que dicho cambio sea mas profundo, es mas se dice que el conocimiento de los sabios del primer siglo es comparable hoy al de un niño de 3 de primaria es asombroso el conocimiento humano en el Dia de hoy y debemos llevar esa batuta para la gloria de nuestro señor Jesucristo.






Recordemos que Latinoamérica tiene un desarrollo demográfico muy grande y se necesita un avance cada DIA mas para el evangelio, es mas se dice que para el 2050 estados unidos sea el 60% de sus habitantes latinos.






También hay que pensar en un futuro también de que el gobierno piense cada DIA mas en favorecer a los sectores menos favorecidos cada DIA mas en el aspecto educativo y que ese privilegio no sea exclusivamente de las elites, sino de todos como una necesidad y no como un lujo.






Recuerden que para empezar un proceso hay que empezarlo en casa recuerden que instruye al niño en su camino y cuando fuere viejo no se apartara de el, si le enseñamos valores cuando crezca tendrá valores, pero si le enseñamos vicios y mañas, cuando crezca tendrá lo mismo, la educación cristiana empieza desde la niñez y la juventud y cuando llega a una edad adulta para poder servir en el ministerio así tendremos una madurez construida para servir mejor al señor y que nuestro conocimiento no sea pura teoría sino practica para edificación del cuerpo de cristo.



Recordemos que actualmente nuestra cultura latinoamericana esta en un proceso como la mayoría de las culturas en una hibridizacion cultural, estamos por el proceso de globalización asumiendo roles culturales de otras culturas y también estamos asumiendo cosas propias de la cultura anglosajona como en la forma de vestirnos de actuar, tanto las virtudes como los defectos de ella



Recordemos que para hacer esa revolución si se puede llamar así, el centro de ello es el miso maestro cristiano, su vida ejemplo y capacitación lo hacen un recurso muy valioso para ello, si el maestro fracasa todo se va abajo inclusive los maestros de la escuela dominical que allí empieza a formare el líder cristiano, recuerdo que yo tuve una maestra de la escuela dominical y ella además de darnos la escuela dominical nos entretenía con cosas de niños además de la maestra mayor, mi madre qu me enseño las verdades bíblicas aunque fue a veces un poco fuerte le debo a ella mi conocimiento acerca de cristo y su evangelio.



Hablado de cristo el mismo comisiono a los discípulos para que además de predicar les enseñara el evangelio , ese mismo mandato es una obligación para todos los creyentes , además del crecimiento que es un proceso continuo es vital esa mezcla conocimiento y crecimiento, porque si predico pero no practico, n0 me sirve de nada dicho crecimiento.



Pero el problema es encontrar personas ido9nesas para ese llamado el mismo autor de hebreos acusa de que siendo ya capaces todavía no lo eran por su inexperiencia y uno de los secretos para ser un buen maestro es la practica y la experiencia.



Se necesitan urgentemente maestros capacitados e idóneos para llevar a cabo dicha obra ellos deben tener estos requisitos:



Una experiencia real y definida de su salvación personal.  Su vida debe estar identificada con Jesucristo.  Esto significa no sólo la salvación que posee por medio de la fe en Él, sino que tenga una experiencia más profunda.  Su personalidad debe revelar las características del fruto del Espíritu Santo como están encontradas en Gálatas 5:22-23: “amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza”.  El contacto con una personalidad cargada con el Espíritu de Cristo, no puede menos que encender en el alma de otros la chispa del deseo de una experiencia más rica y profunda de acercamiento a Dios.  Cuando Cristo es el único modelo, sus discípulos son epístolas leídas y conocidas de los hombres.



Una personalidad fuerte.  El maestro enseñará algo por lo que dice, algo más por lo que hace, pero más que todo por lo que es.  La enseñanza es la comunicación de la vida de un ser viviente a otro, y la vida de quien enseña.



Debe mostrar un vivo interés en que sus alumnos sean salvos.  Si un maestro de Escuela Dominical no tiene conversiones en su clase, ha fracasado en su deber de llevar a sus alumnos a un encuentro personal con Cristo.  Si un alumno de la Escuela Dominical no ha sido salvo durante los años que ha recibido instrucción religiosa sólo hemos llenado su cabeza de conocimientos bíblicos, pero su alma está vacía.  Todo individuo necesita dar este paso para principiar su crecimiento espiritual.



Debe ser un entusiasta cristiano.  Varias cosas contribuirán al éxito en su tarea.



LA ORACIÓN.  Este es un requisito indispensable para el maestro.  Sin la ayuda de Dios no podrá desempeñar su tarea.  Necesita pedir ayuda, sabiduría y fortaleza de Dios.  Además, debe interceder por las necesidades de sus alumnos.



LA LECTURA DE LA BIBLIA.  Debe leerla porque es el libro más importante para su enseñanza, pues es su libro de texto y también porque el estudio devocional de ella le nutrirá espiritualmente, manteniéndole fuerte y en capacidad para desempeñar su tarea.  Debe tener una fe profunda en Dios y en Sus promesas.



ASISTENCIA A LOS SERVICIOS DE SU IGLESIA y su contribución al sostenimiento de la misma.  Estas cosas también hablan altamente del carácter del maestro cristiano.



Debe tener fe en la tarea que Dios le ha encomendado.



Abnegación.  Por el bien de sus alumnos, el maestro está llamado a realizar actos de abnegación en cuanto a cosas que su conciencia puede justificar en sí mismo, pero que pueden ofender a otros.  San Pablo nos da esta regla.  Esto es necesario porque “el ejemplo habla más fuerte que las palabras”.



Debe presentar una apariencia adecuada.  Como hijo de Dios debe presentarse atractivo, pero sin llegar a la extravagancia.  Debe observar hábitos de aseo en su cuerpo y en su ropa.  Debe tener una buena presentación personal en todos sus aspectos.



Amabilidad.  Esta es otra característica del maestro cristiano.  El maestro debe dar confianza a sus alumnos para que éstos puedan acercarse a él y tengan la oportunidad de ayudarles en sus problemas.



Amistad.  La amistad que un maestros brinda a los niños y jóvenes, les impresiona de una manera perdurable.  Haciéndose amigo de sus alumnos, el maestro podrá conocerlos mejor y llegará a saber de sus necesidades.  El maestro debe ser sincero y paciente con ellos.









Pero también pasa algo, muchos maestros no tienen un puposito bien definido, no tienen ni un rumbo, ni brújula, a unos les falta interés a otros recursos, es por eso que hay que tener un propósito claro y definido.



Un claro ejemplo lo da Jesús el nunca le pidieron que hiciera tal cosa, el tenia pupositos bien definidos y sabia que tenia que hacer, si nosotros no tenemos una brújula nunca tendremos un puposito o una idea para apoyar la gran comisión.



Para tener u puposito bien definido el maestro debe:



Revelar el plan eterno y glorioso de Dios para con sus hijos.



    La vida más abundante que Cristo enseñó a sus discípulos debe ser el tema maravilloso del maestro cristiano.  I Corintios 2:9 dice: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para aquellos que le aman”.  Es el privilegio del maestro cristiano revelar al Dios cuya grandeza es inescrutable, y Sus propósitos llenos de gracia para sus hijos.  Es en la Biblia donde aprendemos del interés que nuestro Dios todopoderoso tiene en esta tierra, que es sólo como un punto en la inmensidad del universo, y de Su gran amor para todas las criaturas sin esperanza e impotentes que la habitan.  Todo maestro debe estar consciente del precio tan alto de un alma inmortal y de la eterna felicidad que Dios quiere brindar a cada ser humano.  “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).



II. Guiar a cada alumno a recibir y confesar a Jesucristo como Salvador y Señor.



    Tal como lo hizo Jesús procurando despertar en sus seguidores esa fe salvadora en Sí mismo como el único Redentor, el maestro necesita reconocer su responsabilidad de presentar a Cristo como el único Camino, el único medio de obtener la salvación y vida eterna.  Cada alumno debe ser guiado a poner en el Señor Jesús su fe y confianza, acepándole como su Salvador personal.  Para lograrlo, el maestro no dejará de presentar claramente el plan de salvación tal como lo encontramos en la Palabra de Dios.  Debe orar por cada alumno en forma sincera, procurando por medio de palabras oportunas y cariñosas, traerle a un encuentro personal con Cristo.



    Nunca hemos de presionar a ninguno para que haga tal decisión, pues debe ser espontánea y voluntaria, como resultado de un tiempo de preparación cuidadosa, y no por insistencia del maestro.  El alumno ha de estar convencido de su necesidad personal y anhelar lo que Cristo le ofrece.  Aceptar a Cristo es sólo el primer paso.  El maestro no estará satisfecho hasta que haya logrado que cada alumno rinda su vida completamente a Cristo como el Señor de su existencia.



III. Preparar y enseñar a cada alumno a cumplir los propósitos de Dios en su vida.



    Todo cristiano ha de “crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”.  Por lo tanto, el maestro debe ser un edificador de vidas y un ganador de almas.  Es su responsabilidad obedecer al mandato divino: “apacienta mis corderos” (Juan 21:15).



    El conocimiento continuo de la Biblia, la obediencia a la voluntad y a la Palabra de Dios, el constante reconocimiento de Jesucristo como Señor de la vida, y la comunión diaria con Dios por medio de la oración, harán que nuestro carácter cristiano se desarrolle.  El crecimiento espiritual debe ser expresado por medio de:



a. Adoración



    La adoración es un medio de comunión con Dios, pues nos permite experimentar la realidad y la presencia misma de Él.  Es muy importante que el maestro dedique tiempo al cultivo de la vida devocional de sus alumnos en la clase y en los servicios de la iglesia.  Se enseñará reverencia, gratitud, amor y fe; pueden usarse coros, historias y oraciones adecuadas a la edad de los alumnos.  Ellos deben tener oportunidad de practicar la adoración.  Se aprende a orar, orando; y adorar, adorando.



    Ha de estimularse a los alumnos a que practiquen la adoración en público y en privado.  Se les ayudará para que se formen los hábitos de leer la Biblia y orar diariamente.  Si cultivamos el espíritu de la adoración en vez de la rutina, lograremos estos objetivos.  En la Palabra de Dios encontramos no sólo la instrucción, sino también la inspiración para nuestra vida devocional.
 



b. Conducta Recta



    Nuestra enseñanza será vana, si las verdades que hemos impartido a los alumnos no han hallado cabida en su corazón y expresión en su vida y conducta diaria.  El testimonio del alumno será de valor cuando su fe se manifieste consistentemente por medio de las acciones.  Todo maestro debe relacionar las verdades enseñadas con la vida diaria de los alumnos para que éstos lleguen a ser “Hacedores de la Palabra y no tan solamente oidores” (Santiago 1:22); así serán epístolas vivas y conocidas por todos los hombres”.  La verdad que poseen los cristianos no sirve para profesarla solamente, sino para que transforme nuestras vidas.



    Los hábitos cristianos dependen de la enseñanza del hogar y de la iglesia; y éstos forman el carácter cristiano.  No se hereda, sino que se adquiere por el aprendizaje recibido de los padres y maestros.  Todo maestro debe cultivar los hábitos de atención, interés, cortesía, reverencia, puntualidad, etc.  Recordemos que cada acto de nuestra vida ayuda a la formación de un hábito, ya sea bueno o malo.



    Aunque la influencia del maestro no es tan poderosa como la de los padres (pues él tiene al niño sólo una vez por semana por unos cuantos minutos), sí puede ayudar a la formación de ciertos hábitos que serán de bendición en la vida de sus alumnos.  El mandamiento de instruir es para todos.  Cada maestro debe velar para que todo en su clase tienda a la formación de hábitos correctos en sus alumnos; esta es su oportunidad y obligación.
 



c. Servicio



    El crecimiento espiritual se manifiesta también con hechos por medio del servicio.  El niño creyente debe ser tomado en cuenta como un cristiano activo, listo y deseoso de servir al Señor.  Muchas veces hay quejas de que en nuestras iglesias no existe entusiasmo por servir.  Se le deja la responsabilidad a una sola persona habiendo jóvenes, niños y adultos creyentes con deseos de aprender, pero ninguno se ofrece para hacer algo.  ¡Padre cristino, pastor y maestro de Escuela Dominical, ustedes tienen en sus manos la gran oportunidad y el privilegio de dar esta clase de instrucción!



    Ya que hablamos del maestro le diremos que, a Él le toca sugerirle a sus alumnos, niños, jóvenes o adultos, las oportunidades de servicio que se le puedan presentar en el hogar, en la iglesia o en la escuela.



    Cuando un alumno de la Escuela Dominical se ha identificado con la iglesia mediante su conversión, debe ser considerado disponible para la multitud de oportunidades de servicio que existen en la Iglesia.  Estos servicios pueden ser: visitas de enfermos, distribución de tratados, asistencia a cultos en barrios, aldeas o lugares vecinos, ayudando a maestros, colaborando con las diferentes sociedades de la iglesia o cooperando en la limpieza del templo, etc.



    El servicio no sólo utiliza nuestro tiempo y energía, sino también nuestras ofrendas dadas sistemáticamente, con liberalidad y alegría para la obra del Señor.  El hábito de dar ha de ser cultivado desde el principio, y debe formar pare de la instrucción en la adoración.



    Nuestro servicio es aceptable a los ojos de nuestro Dios cuando lo hacemos impulsados porque “el amor de Cristo nos constriñe”, haciéndolo todo “sea de palabra o de hecho, en el nombre del Señor Jesús”.  Si nosotros como maestros lo hacemos así y enseñamos de esta manera a nuestros alumnos, no sólo experimentaremos crecimiento en la gracia y gozo en el trabajo del Señor, sino también habrá recompensa reservada para los fieles.



LA PROMESA DEL MAESTRO (Tomado de “El Maestro de Escuela Dominical”, por Albert F. Harper).



Trataré en todo tiempo de vivir una vida cristiana de oración que sea un digno ejemplo a mis discípulos.



Seré fiel a la iglesia, aceptando sus doctrinas, practicando sus reglas, fielmente asistiendo a sus servicios y sosteniendo a sus líderes.



Trataré de ser un ganador de almas trabajando personalmente por presentar los postulados evangélicos a los que no son salvos e invitándoles a venir a la casa de Dios.



Estimularé a mis discípulos convertidos a que se unan a la iglesia.



Asistiré a las reuniones de maestros y oficiales de la Escuela Dominical, compartiendo en los planes tanto como me sea posible, y seré guiado por los reglamentos adoptados.



Procuraré hacer planes para pasar cuando menos una hora cada semana en la preparación de mi lección, y estar presente a tiempo el domingo en la mañana.



Trataré de conocer bien a cada uno de los miembros de mi clase, visitando a los discípulos en sus casas, o poniéndome en contacto con ellos por todos los medios posibles fuera de las horas de clase.



Trataré de que mi enseñanza progrese este año asistiendo a las clases de preparación o leyendo al menos un libro que trate sobre la parte que a mí toca en el trabajo de Escuela Dominical.



Me pondré en contacto cada semana con los ausentes de mi clase o haré arreglos para que estos contactos se lleven a cabo por los miembros de mi clase.



Procuraré aumentar la lista y asistencia de mi clase por medio de la visitación personal y estimulando a los miembros de la clase a traer nuevos alumnos.



 



AMEN 










Tags: pedagogia,cristiana,realidad,latinoamericana



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