Title: EL REINO DE DIOS NO ES COMIDA NI BEBIDA
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Blog Entry: EL REINO DE DIOS NO ES COMIDA NI BEBIDA Por: Jonathan Bravo Cita Bíblica: Romanos 14:17-19 “Porque El Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en El Espíritu Santo. Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres. Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación.” Jesús dice “Mi Reino no es de este mundo… …pero mi Reino no es de aquí.” Eso está en Juan 18:36. Eso nos debiera llamar poderosamente la atención hacia descubrir Dónde está y qué es lo que hay en ese Reino. Yo se que a la mayoría les gusta viajar ¿O a usted no? Viajes a San Francisco, a LA, Nueva York, a Hawái, a las ciudades de Europa, a Australia, a Israel, ¿aunque sea a Windsor o Petaluma? Pero fíjese bien que para entrar a Este Reino, no tiene que ir, porque Ese Reino Ya Vino, se ha acercado y está entre nosotros. “Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando El Evangelio del Reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y El Reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en El Evangelio.” Marcos 1:14, 15 “Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir El Reino de Dios, les respondió y dijo: El Reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí El Reino de Dios está entre vosotros.” Lucas 17:20,21 Hablando en el adecuado sentido espiritual, La Biblia menciona 3 reinos, el reino de las tinieblas, el reino del ego y El Reino de Dios. ¿A cuál de los 3 pertenece usted? ¿Cómo saberlo? En realidad es fácil, solamente identifique qué es lo que activa su vida, en lo que se ocupa y lo que sostiene su fe y sus criterios de su carácter, personalidad y conducta de la vida diaria. Pero debemos ser honestos porque mucha gente que supone estar en Cristo anda por otro lado y no se ha dado cuenta que la filosofía, la religión y las pasiones de esta vida no son sino el ambiente que nos rodea. En contraste existe algo real, en Hebreo Maljut HaShamayim, El Reino de Los Cielos y Reino de Dios, llamado así en referencia al Gobierno Perfecto, al Dominio Eterno, Absoluto y Soberano de Dios. “Porque El Reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.” 1 Corintios 4:20 El Reino de Dios o El Reino de Los Cielos es uno mismo y tiene dos aspectos, uno presente y otro que requiere salir de esta existencia temporal y entrar a la inmortalidad e incorrupción. Ese Reino se acercó a este mundo en La Persona de Jesucristo, ¡El Rey! Quien es el único que cuando usted le acepta en su vida, viene a establecer ese Reino en usted. “Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al Reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados. El es la imagen del Dios invisible, El Primogénito de toda creación. Porque en Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de Él y para Él. Y Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten; y Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, Él que es el principio, El Primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda plenitud, y por medio de Él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de Él; si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del Evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.” Colosenses 1:9-23 ¿Vamos entendiendo? Quiero asegurarme… ¡O me regreso! Todas esas estructuras terrenales y celestiales que se puedan mencionar y enumerar están sujetas al Reino del Cielo. Ya sean el reino animal, el reino vegetal, el reino mineral, el reino y gobiernos humanos, el reino angelical, todo, absolutamente todo está bajo el dominio de Jesucristo. Él es El Rey y debemos apreciar las descripciones y enseñanzas profundas que Él hace acerca de Lo que es El Reino a través de ilustraciones sencillas. Él se toma el tiempo y explica de manera muy pero muy sencilla “El Reino de Los Cielos es como…” Y entonces habló de cosas que sus discípulos entendían bien. Pues les habló de “Semillas y El Crecimiento Secreto” “De un sembrador en cuatro clases de terreno” “Del trigo” “Del pan” “De las aves” “De la red y los pescados” “De un tesoro escondido” “De recibir como niños” “Del banquete con El Rey” “De lámparas encendidas” Pero usted y yo por El Espíritu Santo ya podemos entender que no se trataba de platicas para entretener a la gente. Hay cosas tan profundas que más que explicar, podemos experimentar. Por ejemplo: Cuando un granito de arena cae dentro de una ostra que es un organismo vivo, le irrita tanto, pero la ostra no lo expulsa sino comienza a cubrirlo con nácar, su misma esencia, el resultado: Una Perla! …Y cuando caemos en las manos de Dios… ¿Sabe lo que sucede? ¿Cómo lo sabe, porque ya le sucedió a usted o alguien se lo contó? ¡Él nos dice cómo es El Reino! ¿Le gusta? Y unos años después, los cristianos estaban más interesados en templos o locales de reunión, en sus reglamentos y compromisos sociales, en ver quién sabe más, quien tiene más y quien come más, en el nombre con qué identificarse y hacerse famosos ante otros, en comprar, en hacer, en tener ¡Y lo más sorprendente y peligroso es que habiendo recibido El Reino, el cristianismo se haya extraviado y esté mas interesado en los reinos de este mundo! “Así que, recibiendo nosotros un Reino Inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor.” Hebreos 12:28,29 El diablo atrevido se aproximó hasta Jesús y le dijo “Te daré los reinos del mundo si te postras y me adoras” Claro que El Señor le dejó en vergüenza, pero al parecer “los modernos cristianos” se han interesado en postrarse ante él porque quieren “sacarle jugo” al mundo, a los partidos por la mitad, digo, partidos políticos, a los negocios aunque solo vendan tacos, a la predicación de sus propias ideas por plata y al gobierno! ¡De veras! Muchos pastores “cristinos” están más interesados en tener buenas relaciones con los candidatos a los gobiernos y no les importa sacrificar la relación con Dios. ¡Gente soberbia que se cree muy independiente! ¡Pero por favor mire este testimonio! ¡A ver si le entiende! Y no tenemos el tiempo necesario para hablar de toda la historia de Nabucodonosor en Babilonia, el Irak actual, donde bajo su reino se construyeron esplendorosas obras entre las cuales estuvieron Los Jardines Colgantes, no se cómo eran, pero fueron considerados una de las 7 maravillas del mundo antiguo. “Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades. Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y Él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? En el mismo tiempo mi razón me fue devuelta, y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron a mí, y mis gobernadores y mis consejeros me buscaron; y fui restablecido en mi reino, y mayor grandeza me fue añadida. Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y Él puede humillar a los que andan con soberbia.” Daniel 4:34-37 El Apóstol Pablo interviene para dar orden a los discípulos y les dice: “¡Hey! no se equivoquen, El Reino de Dios no son opiniones ni platiquitas con palabras bonitas, ni comida ni bebida, sino Justicia, Paz y Gozo en El Espíritu Santo. ¡Es Poder de Dios en la vida del que está en El Reino!” Justicia: Tiene que ver con muchas cosas, amar la ley de Dios, la rectitud, pero me parece por demás interesante la referencia al vestido que uno trae encima a no andar desnudo. ¡A lo que Dios ve en nosotros! “En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas.” Isaías 61:10 “Mas buscad primeramente El Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” Mateo 6:33 “Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a Él en su muerte, si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos. No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios.” Filipenses 3:4-15 Paz: La Paz del Perdón. ¡Paz con Dios! ¡En Paz uno mismo y con el próximo! ¡Dejar de estar confundidos! “Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo Nombre es El Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados. Porque no contenderé para siempre, ni para siempre me enojaré; pues decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he creado. Por la iniquidad de su codicia me enojé, y le herí, escondí mi rostro y me indigné; y él siguió rebelde por el camino de su corazón. He visto sus caminos; pero le sanaré, y le pastorearé, y le daré consuelo a él y a sus enlutados; produciré fruto de labios: Paz, paz al que está lejos y al cercano, dijo Jehová; y lo sanaré. Pero los impíos son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo. No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos.” Isaías 57:15-21 Gozo: El gozo de La Salvación ¡Disfrutarlo! ¿Recuerda El Salmo 61 que leímos al principio de la reunión? La palabra original para Gozo no es Joy, pero significa que el corazón y los ojos bailan al mismo ritmo “Todos los días del afligido son difíciles; Mas el de corazón contento tiene un banquete continuo.” Proverbios 15:15 Y para que necesitamos esas cosas, según Pablo? Para “Servir a Cristo, Agradar a Dios y ser aprobado por los hombres y Seguir lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación” Esa es la razón por la cual El Señor nos instruye formar una congregación, para estimularnos a vivir expresando esa nueva vida que recibimos de Él, para cuidarnos y protegernos unos a otros en todos los aspectos de la vida diaria y para que en el trato de unos con otros, nuestro carácter sea purificado al exhortarnos y admitir ser aconsejados y corregidos en las cosas del Reino del Cielo. ¿Le gusta La Congre ahora? ¡La Iglesia en cierto sentido es El Reino de Dios! ¡Pero La Iglesia del Señor, la que vive El Reino, no los que nada más se llaman! “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.” Hebreos 10:23-25 “Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.” Hebreos 13:16 Todavía un punto muy importante y terminamos… “Estamos en el mundo, pero no somos del mundo” así lo afirma nuestro Rey en Juan 17:14-20 “Yo les he dado tu Palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu Palabra es verdad. Como Tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos” Pertenecemos a un Reino Superior, Al Reino de Dios. Y, debemos declarar como El Rey de reyes: “Mi Reino no es de este mundo; si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí.” Juan 18:36,37 “Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey?” y yo le pregunto a usted hoy: ¿Quién es usted? ¿Es usted de ese Rey? ¿Ya está El Reino en usted? si realmente usted es cristiano y entiende que estamos penetrando las estructuras de este mundo con El Evangelio y en El Poder del Espíritu Santo, entonces su territorio comienza en su propia vida, en su casa y desde allí puede ser un vecindario, una ciudad, un condado, un estado, un país, un continente, etc. Hay reyes que actualmente están estableciendo El Reino de Los Cielos entre los negocios, los deportes, las artes, la educación, en los medios masivos de comunicación y hasta en la política. Intervenimos para bien en la tierra. La autoridad, el gobierno y la ley, son principios del carácter de Dios para todas las sociedades. CENTRO CRISTIANO HISPANO PO Box 3455 Santa Rosa, CA. 95402 cchsr@gmx.us
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